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Lágrimas negras de Brin

Dos años antes de la historia narrada en «11,4 sueños luz», y a caballo entre la ciencia ficción, la fantasía y el thriller distópico, aparece Grimm, un misterioso personaje, capaz de cambiar el destino de la nave-colonia Veluss M2210 con destino a las estrellas.

«Lágrimas Negras de Brin» te llevará lejos, a un mundo donde es difícil amar o soñar. Descubre la historia de seis hombres y mujeres empeñados en encontrar un mundo mejor, cada uno a su manera. Viaja al siglo XXIII de su mano y descubre Brin, camino a Procyon-4, a 11,4 años luz de la Tierra.

Booktrailer OFICIAL

 

Con el título de “Lágrimas negras de Brin“, continúo la historia que se inició en 11,4 Sueños luz, pero de una forma alternativa, dando respuesta a muchas cuestiones pendientes y ampliando la historia antes de continuarla. Se puede leer perfectamente sin haber leído antes 11,4 sueños luz. Publicado el 11 de Abril de 2018 y disponible en Amazon en formato eBook (sin DRM) y Papel (Tabla Blanda). Haz click en el logo de Amazon para ir a la tienda.

EXTRACTOS DEL LIBRO

Descarga un extracto gratuito de 15 capítulos (80 páginas) haciendo click en los enlaces:

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Ciencia ficción, FANTASÍA y ciberpunk en “LÁGRIMAS NEGRAS DE BRIN”

—Hay algo muy importante que me enseñaron los humanos.
—No me hagas reír ¿aún no te has desprendido de esa estupidez?, ¿todavía quieres ser como ellos?
—El odio. He aprendido a odiarme a mí mismo, como ellos.

Grimm corrió atravesando el puente sin pensar en posibles trampas. A lo lejos había unas ruinas. Las mismas ruinas que veía claramente en los últimos minutos de vida de Armand. Todo se veía rojo y negro en ellos. Dolor y rabia infinitas. Al sentirlas de nuevo en sus nuevos recuerdos, una llama oscura y roja envolvió a Grimm que comenzó a gritar a la vez que sus zancadas se hacian cada vez más largas. Aquel grito subió y subió en intensidad hasta el punto de hacerse inhumano. Su cuerpo, comenzó a volar sin que él se diera cuenta, sólo quería gritar y arrancarse aquel recuerdo de su cabeza. Su piel blanca y perfecta, y aquellos dientes delanteros pequeños y separados, asomándose a una sonrisa que aún no había despertado. Su mirada reposada y tranquila. Sangre. Gritos y su cuerpo. «Oh su cuerpo. No. No. No por favor… no» sollozaba Grimm en su interior, mientras los gritos de sus veinte almas le hacían volar hacia las ruinas como una estrella caída. Cada herida sobre aquella piel la había sentido él, durante años. Cada grito, había sido cicatrizado con otra herida.

Valerie parpadeo una sola vez, y luego, con una sonrisa inesperada que dio vida a su rostro, el tiempo se paró de nuevo. Se apartó el pelo y se acercó a Ariel. Pegó los labios a su oído y dejó que escuchara su respiración. Rozó con su mano la entrepierna de Ariel y le susurró:
—Quieres follarme, ¿verdad?

Una de las cosas que más le gustaba del Dobbin era el mind-sync que tenían. Suave y gradual, seducía y resultaba casi imposible evitar que la vibración de la música sincronizara los pensamientos de todos los oyentes, haciéndoles entrar en un trance simultáneo donde los que se dejaban seducir por la música se movían y compartían sensaciones al unísono. Su cuerpo empezó a moverse de forma rítmica, acoplando sus movimientos. Caminó, atraída por aquellas vibraciones que salían de uno de los túneles de la galería principal. Cerro los ojos y sintió la piedra arañar las yemas de sus dedos. Se dejó ir, ya que el alcohol facilitaba la fusión y caminó entre la penumbra de la galería, que le condujo a unas pequeñas escaleras de caracol descendentes. En pequeños huecos de la pared, había velas, auténticas, que dejaban un blanquecino rastro de cera sobre la piedra. Tocó la llama y se quemó. Metió el dedo en su boca después de humedecerlo en la copa. Sabía dulce. Sonrió, esa iba a ser una gran noche.

«Diminutos copos de nieve morían lánguidos sobre su piel. Buceando en aquella luz oscura, sus ojos parecían líquidos. Mientras, mis dedos quedaban atrapados en sus rizos y todos mis recuerdos se mecían, ebrios por su perfume. Toda mi vida comenzaba y terminaba ahí mismo, rodeado de niebla, oscuridad y copos de nieve calientes. Ella, yo y nuestra piel. La música a nuestro alrededor solo era un latido entre muchos, pero la existencia de todo lo demás era prescindible, daba igual. El tiempo no sabía cruzar aquella carretera que mis manos trepaban con habilidad. Nuestras bocas se encontraron y ya no hizo falta luz, ni música. Las yemas de nuestros dedos escucharon y se deleitaron en su viaje por nuestros caminos secundarios» ´EXTRACTO DE UN SUEÑO VÍVIDO.

Las residencias de juego siempre le dieron escalofríos. Aquellos edificios estaban repletos de seres humanos que entraban pero nunca salían. La ceniza resultante de incinerar sus cuerpos se tiraba por el desagüe. Resultaba más barato y cómodo. No se engañaba, sabía que ella, algún día, también terminaría en un lugar como aquel. Una torre gigantesca bajo tierra, como un aparcamiento de larga permanencia para seres humanos que ya no quieren seguir siéndolo en la realidad.

Por un instante, sintió el deseo de lanzar la taza contra la pared y hacerla añicos. Gritar. Volcar la mesa. Pero nada cambió, el camarero que vigilaba a los clientes la miró, expectante, por si necesitase algo más. La mesa estaría anclada al suelo, los restos de la taza serían recogidos de forma rápida y diligente por decenas de bots de limpieza del tamaño de una cucaracha y nadie levantaría la vista. El camarero activaría la alarma silenciosa que usaban para los colgados de trank y tendría una patrulla de gorilas en cinco minutos. Lo había visto demasiadas veces. El comienzo de un viaje sin retorno. No lo vio hasta que miró hacia abajo, su mano aferraba la taza con fuerza. Temblaba, derramando pequeñas gotas a su alrededor.

Agradecimientos y reconocimientoS

Aunque Lágrimas negras tiene año y medio de mi vida. Debo agradecer el trabajo de otros, ya que sin ellos, el resultado no hubiera sido el mismo:

Edición y corrección

Corrección: Rosa A. Pérez Gisbert y Antonio Rivas.
Composición de la cubierta: Ariel de Santos
Fotografía de portada: Markus Spiske.
Mapa de Brin: Muriel Dal Bo.

Book Trailer

Vin Veli Rave Night – Matrix Club
True Skin – Stephan Zlotescu
Space Habitat – Uzi Berko
Fragmento de la película “Eragon”
Fragmento de la película “El señor de los anillos”
Música: Noir Desir, Vive la Fete

kubrick

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