Ficción personal

El ciberpunk ha muerto (y yo con él)

9 junio 2018 — 23

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Ficción personal

El ciberpunk ha muerto (y yo con él)

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9 junio 2018 — 23

Voy a dejar de engañaros: llevo años sin leer ciencia ficción, y la poca que leo intento seleccionarla mucho, movido por la necesidad de tener ideas para mis artículos de blog, ¿pero para qué seguir pretendiendo lo que no es? Ha llovido mucho desde que la ciencia ficción hacía algo más que entretenerme.

En dos años habré leído unos noventa libros y no llegan a una decena las obras de ciencia ficción de esa escueta lista. La mitad de esas obras de C/F ni siquiera me han gustado, y las que lo han hecho han llegado solo a la categoría de entretenimiento, con dosis de buenos ratos.

Hace poco una buena amiga, amante de la ciencia ficción y sobre todo, de la lectura, me pidió que le recomendara libros de ciencia ficción y me costó lo mío elaborar una buena lista. Incluso -vergüenza debería darme- le recomendé algunos que ni siquiera he leído pero que sabía que le gustarían. Esta esa lista final, estaban Palahniuk, Amis, Updike, Welsh, Houllebecq, Morgan, Corey.

En las recomendaciones, estaban casi todos los libros que he leído últimamente, clásicos mezclados con libros de la década pasada. Así que me quitaré la máscara: no, no soy un escritor ciberpunk. Es más, no pienso volver a leer ciberpunk, pese a que GIbson me siga gustando. Sí, es un autor irrepetible, al que por cierto, no le gustaba la ciencia ficción ni la tecnología.

Voy a dejar de hablar de ciberpunk en mi blog, y de cosas que no sean totalmente personales. Que le den por culo al SEO. Mi blog no será una iniciativa de marketing para encontrar lectores y voy a convertirlo en lo que debió ser desde el principio: un escaparate donde tender mi alma, húmeda de malos pensamientos.

De todo lo que he escrito y he colgado publicado sólo hay un par de relatos que muestran realmente el tipo de escritor que quiero ser, y a poca gente le han llamado la atención. En ninguno de ellos había ciencia ficción, tal vez algo de fantasía gótica, pero nada más. Es cierto que en mis novelas hay algo de eso que creo que me caracteriza. Alguien dijo de mí una vez que soy un escritor lleno de nostalgia y cierta amargura y me gustó. Sin embargo, en mis novelas esas pequeñas dosis de mi verdadera voz se ven devoradas por la trama y por los efectos especiales. Lo que más odio de los lectores de ciencia ficción es que se obsesionen con los detalles y la plausibilidad de los futuribles que me invento. No, no, no y no. Yo no escribo para eso, yo escribo porque lo necesito. Necesito vivir en ellos, y las historias que los justifican me dan bastante igual. Lo importante son ellos y sus vidas: lo que les seduce, sus esperanzas y sus lamentos, sus decisiones erróneas tomadas en un arranque de pasión absurda. Sus derrotas y las pérdidas que arrastran en sus vidas. Soy sus penas, más que sus alegrías, ¿a quien cojones le importa la ley de la gravedad cuando alguien quiere suicidarse y no lo hace por amor?

Quizás sea ese el problema, que me había olvidado de porqué escribo. Entretanto, despistado también por la puta gramática y el SEO. Hijos de puta. Escribir no es una ciencia ni lo será jamás. Somos el irreductible grupo de humanos que quieren ser imperfectos y jodemos a las reglas, por detrás y por delante, aunque muramos pobres de afecto, sin abrazos, pero llenos de mordiscos.

Cuando inventé el alias de Nicholas Avedon lo hice para esconderme de los que me conocían. Al principio quería escribir lo que realmente me pedían mis vísceras, algo que no podría firmar nunca con mi nombre, algo que no es bonito de ver, pero que necesito sacar dentro. Algo que nadie que me conozca demasiado debería ver. Algunas de las cosas que escribo son biográficas, otras me gustaría que lo fueran, pero todas son parte de mí.

Con el tiempo algunas personas de mi trabajo y de mi familia se han ido enterando de mi personalidad secreta. También algunos amigos, en ocasiones por mi propia voluntad. Con el tiempo, demasiada gente sabe quien es Nicholas en el mundo real. Incluso el pobre Nicholas se ha ido encontrando gente por el camino e involuntariamente se ha fijado en lo que le decían. Nicholas, aunque no existe, es humano, y quiere el afecto y la admiración de sus lectores, y es entonces cuando Nicholas debería dejar de existir, porque su propósito siempre fue otro.

Hace apenas tres semanas estuve valorando crear otra personalidad en la red, una verdaderamente secreta, una que nadie conociera, solo para poder contar lo que de verdad quiero contar, sin topes ni barreras. Esto implica salirme de la ciencia ficción, donde casi siempre el decorado tapa a los personajes. Volver a empezar. Una vez más, mi especialidad en la vida. Renacer. También valoré dejar de escribir, pero las alternativas que me quedaban para seguir cuerdo eran demasiado complicadas. Aunque estuve a punto.

Pero luego pensé que en el fondo, muchas de esas personas de mi familia o de mi oficina, no se tomarán la molestia de leer lo que escribo hasta el final. Cuando escribes y alguien compra tu libro por amistad o cercanía, suelen quedarse en la contraportada, leen un par de páginas y lo dejan. No creo que lean esta entrada en el blog. Pero si lo hacen, quedan avisadas. A partir de ahora, voy a ser yo, y si no os gusta, me alegro. Cuando estéis conmigo en una reunión, o cenando en grupo, por favor, no habléis de lo que os ha contado Avedon en el blog. Avedon no quiere discutirlo con vosotros. Avedon no os conoce, no sabe que le leéis, así que sed discretas. Y si de verdad queréis decirme algo, no reveléis vuestra identidad. A este juego podemos jugar todos. Avedon es capaz de sentir y contar cosas que mi yo real jamás podría.

Por otro lado Avedon ha conocido a gente fantástica en la red y me jode perder ese vínculo. Muchos de ellas, ni siquiera son lectoras de ciencia ficción. Hablo en femenino porque una mayoría abrumadora de la gente que me lee son mujeres. Y por qué no decirlo: siempre he escrito más para mujeres que para hombres, por muchos motivos que no vienen al caso ahora. Esto da para otro artículo y para que me crucifiquen a partes iguales misóginos y feministas. Ese tema será bueno, porque todo el mundo me odiará. Ese es Avedon, un mirón que nunca participa. Sólo observa y aprende. Nunca juego en equipo y creedme que tengo muchas que contar, llevo la vida entera observando sin hacerme notar.

Durante el último año se me olvidó una cosa muy importante. Para escribir bien hay que estar dispuesto a caer mal, ser incómodo y que la gente que creía que te conocía te mire de otra manera, pero yo no escribo porque quiera ganar dinero vendiendo libros o ser famoso. Yo escribo porque necesito escribir. Yo escribo porque estoy muy jodido y necesito escribir.

Queda muy bonita esta frase de “necesito escribir”, pero poca gente la entiende de verdad. No es una suerte, es una maldición. Para Poe lo era, como para muchos otros, pero yo soy más listo. Antes de llegar aquí he fabricado una vida que me funciona, al menos de momento. Nada es eterno, y soy muy consciente de esa cuenta atrás. A partir de ahora, voy a dejarme de gilipolleces, y voy a poner encima de la mesa mis vísceras. Si crees que me conoces, mejor deja de leer, igual te decepciono.  Y si no lo hago me da igual Mi lector no eres tú, mi lector es el que no me conoce de nada y le pica la curiosidad. Una curiosidad que no es sana. Ese soy yo.

Olvidad el ciberpunk y la ciencia ficción.

Llega la vida. La muerte. Y lo que hay entre medias.

23 comments

  • Alejandro de Valentín

    9 junio 2018 at 7:26 pm

    Tu blog ya es distinto sin necesidad de hablar de ciencia ficción ni ciberpunk. Ya lo has mostrado en varios artículos que, si bien no los “retuitearía” jamás por no pertenecer a mi público objetivo, son de lectura obligada por propio placer. Sí, sí, el extraño placer de ver cómo una persona contiene una inmensa oscuridad, dejando solo escapar una limitada humareda al estilo de la válvula de una olla express. Por mí, puedes abrir la tapa de la olla sin despresurizarla. Si todo termina lleno de vísceras pegadas a las paredes y el techo, mejor. Necesito emociones.

    ¡Ojo! Esto no es un consejo, es solo un voto de confianza aderezado con unas gotas de egoísmo. Lo mismo te arruino el marketing, pero visto que no te importa…

    No necesito que me caigas bien. No voy a condenarte por lo que sientes, por desagradable que pueda resultar. Nadie decide lo que siente.

    PD: si confesara todo lo que he llegado a hacer, por ejemplo, en los sueños vividos que tuve el placer de protagonizar en otra etapa de mi vida, daría para varias cadenas perpetuas. Pero no, ni de coña; te paso el marrón a ti ya que te atreves a eso y mucho más :)

    Un abrazo, Nicholas.

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    • Avedon

      10 junio 2018 at 5:42 pm

      Como me decía un antiguo profesor de teatro que tuve: hay que vivir, de vez en cuando, al otro lado y atreverse a ver que pasa.
      Aunque sea en las páginas de un libro.
      Aunque sea en un sueño.
      Luego, harán esas preguntas de si es biográfico o no.
      Espero que después de muchos libros, no sepa que es real y qué no. Lo habré logrado.

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  • Jimmy Olano

    9 junio 2018 at 7:52 pm

    Cito:
    «Cuando escribes y alguien se compra tu libro por amistad o cercanía, suelen quedarse en la contraportada, leen un par de páginas y lo dejan. No creo que lean esta entrada en el blog. Pero si lo hacen, quedan avisadas. A partir de ahora, voy a ser yo, y si no os gusta, me alegro.»

    ¿Esto va en serio? No es que me sorprenda tanto, ya lo habéis dicho en 2016 de vuestros otros proyectos literarios, pero como ya os lo dije en septiembre del año pasado
    https://nicholasavedon.com/mis-nuevos-proyectos-literarios/
    (lo que subes al Internet se queda para siempre en Internet) UNO TIENE QUE HACER LO QUE UNO LE APASIONA -reinicios incluidos-.

    Para vosotros (y es lo que me sorprendió del título, soy muy literal siempre) ha muerto el ciberpunk ¡el género no ha muerto para nada! Seguirá produciendo millones a los productores de cine, esos que alguna tarde fría de invierno se topen con vuestro libro e imaginen como plasmarlo con imágenes, que contratarán a un director que guste al público y él le guste la gente (o que se peleen con el director de reparto por haber contratado al actor más engreído o feliciten por haber traído a la actriz con mayor histrionismo), todo es posible, nada del futuro está escrito en piedra.

    Pero por otra parte también se que lo único constante es el cambio y los reinicios son parte de la vida, en todo caso os deseo mucha dicha en vuestra nueva singladura: habéis atravesado apenas un mar de los muchos que tienen los cinco océanos del planeta, si me permitís esa licencia poética. * * Suerte * *.

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    • Avedon

      10 junio 2018 at 5:37 pm

      Para ser escritor, me expreso fatal, o eso parece jajajaja.

      El ciberpunk ha muerto para mi, para mi blog. Sea lo que sea lo que escriba a partir de ahora, no tendrá etiquetas. No significa que no vaya a terminar la trilogía de Brin, que el 3º volumen ya lo tengo medio escrito, sino que no voy a volver a definir como escritor ciberpunk. Huyo de géneros, huyo de etiquetarme y a partir de ahora intentaré no limitarme a mí mismo.

      El post en cierta forma era una especie de catarsis, llevaba un mes sin escribir y estaba pensando en mandarlo todo la mierda. Menos mal que escribir ayuda a darle forma a las frustraciones y encontrar nuevas vías.

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  • Jaime

    9 junio 2018 at 8:20 pm

    Necesitaba saber, de verdad lo digo, que existen escritores así. Personas que no lo hacen por quedar bien, por hacerse los interesantes o los intelectuales. Estaba cansado de encontrarme por las redes sociales (lo poco que las visito) con muchos individuos adalides de unas normas que, de no seguir, te hacen un pésimo escritor. Que convierten todo lo que escriben en un folleto de la ideología o de los temas de moda. En resumen, que escriben para los demás, para hacerse los interesantes ante los otros.

    Pero me equivocaba. Aquí, ahora mismo, cualquiera que pueda leer esta entrada ha descubierto a un escritor de verdad. De esos que lo hacen porque así lo necesiten. Esos que, aunque quisieran dejarlo, nunca podrían porque es parte elemental de su ser.

    Enhorabuena, Avedon. Solo te conozco de una mañana, de unos pocos mensajes en ForoEscritores, pero ya tenía la sensación de que eras el tipo de escritor que merece la pena. Aquí nos lo demuestras.

    Siempre será un placer leer todo lo que nos tengas que decir.

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    • Avedon

      10 junio 2018 at 5:30 pm

      ¡Gracias por tus comentarios Jaime!, a mi ego maltratado le vienen de maravilla :-)

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  • M

    10 junio 2018 at 2:15 pm

    No recuerdo qué búsqueda en Google me trajo a tu blog, pero si te soy sincero nunca me pareció que pretendieras ser anónimo porque das mucha información que podría ser relevante para que quien conozca tu yo real te reconozca tras un pseudónimo.

    Dicho esto, te diré que yo soy de los que le ponen etiquetas a todo y busca la plausabilidad de las cosas en una novela cyberpunk. No es que le de más importancia a un buen escenario cyberpunk antes que a una buena historia, es que quiero las dos cosas. La vida es muy corta para andar dando palos de ciego, por lo que me guío mucho por las etiquetas y aprecio el esfuerzo detrás de una buena taxonomía.

    Ahora bien, lo que no me parece ni medio normal es que un autor se vea obligado a retorcer su arte para encajar en una etiqueta.

    Supongo que en el fondo esto es como las relaciones de pareja honestas. Lo ideal es enamorarse de alguien que a su vez se enamore de tí, no enamorarte de alguien que pase de tí y que tengas que andar “conquistando”. ¿Qué clase de mierda es esa? Yo busco autores que me gusten, no autores que se adapten a mis gustos.

    Finalmente, si como dices escribes para tí y principalmente porque lo necesitas, deberías considerar que el hecho de que haya gente que te lea es accesorio e irrelevante.

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    • Avedon

      10 junio 2018 at 5:27 pm

      Lo cierto es que no puedo rebatir nada de lo que dices. Cuando escribes, a no ser que lo hagas “por encargo”, no acaba de encajar en ninguna etiqueta. Nada de lo que escribo es 100% ciencia ficción o 100% ciberpunk o 100% fantasía o 100% realismo sucio. Nada, es una mezcla extraña, a la que uno no le puede poner porcentajes. Por eso, al final te acabas acogiendo a un par de etiquetas con las que te encuentras cómodo. Hasta que como me ha pasado a mí, dejas de hacerlo. Era eso o empezar a escribir de forma que encajara mejor en las etiquetas, pero ni lo he hecho, ni lo pienso hacer, aunque confieso que he tenido la tentación.

      Escribo para mí, pero CUALQUIER escritor, y mira que he conocido muchos y de muchos tipos, cualquiera, en el fondo le gusta que le lean y que lo critiquen, que hablen de él o te hagan preguntas. Si no fuera así ¿para que publicaríamos?, ¿para que lo corregiríamos de forma obsesiva?

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  • Olga Georgina

    11 junio 2018 at 3:38 am

    Me gustan tus personajes, que cambies las reglas, que desafíes los prejuicios, algunos están tan bien desarrollados que se les puede tocar y mirar totalmente desnudos, otros parece que tiene demasiada prisa por ser quienes son. Lo que los hace especiales es el contexto extremo de futuros a la vuelta de la esquina. No te imagino escribiendo algo de lo que no estés convencido o enamorado. Besos

    Reply

    • Avedon

      12 junio 2018 at 8:22 pm

      Futuros extremos a la vuelta de la esquina encaja en muchos tipos de novela, y eso me gusta, lo que voy a hacer es quitarme etiquetas (ciencia ficcion, ciberpunk…), pero soñar futuros y presentes siempre estará sobre mi mesa. Como dices, jamás podré escribir de nada que no me apasione. Muchas gracias por comentar Olga :)

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  • Lázara Blázquez Noeno

    11 junio 2018 at 10:39 pm

    Lo malo de ser un escritor “de género”, es que uno ya no puede ser ninguna otra cosa más en la vida. Ocurre mucho con los artistas obcecados en un único registro.
    Un ejemplo: los raperos. Los raperos son monótonos, monocordes, aburridos, precisamente porque nunca salen de la pequeña burbuja que conocen. De hecho, los únicos que consiguen hacer algo interesante son precisamente aquellos que son capaces de ver más allá del rap y son capaces de obtener influencias de otros registros musicales. Claro, eso lo hacen sólo el 1% de ellos. La mayoría se conforma con una verborrea martilleante que no interesa a nadie, salvo a adolescentes sin perspectiva.
    Algo similar ocurre con los metaleros, o los jazzeros, o algunos directores de cine. El buen director de cine no es aquel que hace una (1) buena película, sino aquel que sabe enfrentarse a una comedia, o a un drama, o a un western, o a una película de acción y sabe resolverlos adecuadamente.

    Me consta que tus referentes provienen fundamentalmente del ámbito pop, así que te pondré ejemplos de ese ámbito.
    ¿Por qué Queen era interesante? Porque no era sólo rock. Era rock, con algo más.
    ¿Por qué Eminem es interesante? Porque no es sólo rap. Es rap, con algo más.
    ¿Por qué Gershwin era interesante? Porque no es sólo jazz. Es jazz con algo más.

    Lo de querer ser (o ser) “un escritor ciberpunk” es, me temo, a la larga, una forma de autolimitarse.

    Reply

    • Avedon

      12 junio 2018 at 8:46 pm

      En lo último que dices no puedo más que darte la razón por completo. Querer ser un escritor “XXXX ” es autolimitarse, en todos los sentidos. Siempre he ido por libre, no puedo atarme a una forma de hacer las cosas, y menos aún a un género. Esto es un grito de liberación. Que ha gusto me he quedado, por dios…

      Reply

    • Jimmy Olano

      12 junio 2018 at 8:48 pm

      Muy buena analogía, ¡estos ejemplos dicen más que mil palabras!

      Reply

  • Lluvia Beltrán

    26 junio 2018 at 7:35 pm

    Hola, Nicholas. Soy nueva por aquí, de hecho te he conocido por un retuit de una chica a la que sigo. Cuando he leído tu post, aparte de sentirme completamente identificada, me han dado ganas de ponerme a aplaudir.

    Estoy muy de acuerdo contigo, y de hecho creo que me voy a aplicar el cuento. Yo también decidí escribir bajo seudónimo para ser un poco anónima y no cohibirme a la hora de expresarme, pero al final, como te pasó a ti, los más cercanos saben quien soy y eso ha terminado por cortarme un poco el rollo; aunque también entono el mea culpa, porque para darme a conocer necesité tirar de contactos…

    Lo mismo con el blog. Puto SEO, como dices tú, y todo lo que eso conlleva. Al final, me da la impresión de que todo el mundo utilizamos las mismas técnicas y parecemos robots. Los blogs están como deshumanizados, aunque se intenta crear un ambiente de colegueo con el lector, en el fondo es como si fuera siempre el mismo tono y la misma estructura. Se ha perdido la frescura y eso de escribir algo personal. Al final, todo está escrito a conciencia y muy medido para posicionar en Google.

    Enhorabuena por tu post, por expresar los que muchos escritores sentimos.

    Por cierto, yo escribo distopía y a veces ciberpunk pero no soy muy fan de la CF, más bien del realismo y de la novela de intriga.

    Te sigo la pista ;-) Un saludo.

    Reply

    • Avedon

      27 junio 2018 at 8:55 pm

      Hola Lluvia.

      Todo se reduce a lo mismo, queremos expresarnos, y a la vez queremos compartir lo que expresamos, pero ¿qué va antes?, perder el norte es muy fácil, y más hoy que hay tanta información. Por todo lo que he leído, escribir es un camino de soledad, no hay que olvidarlo. Gracias por pasarte y comentar.

      Reply

  • Seren

    26 junio 2018 at 7:37 pm

    Cuanta verdad.. gracias por el post.

    Reply

    • Avedon

      27 junio 2018 at 8:53 pm

      Gracias por pasarte y comentar Seren.

      Reply

  • Itziar

    27 junio 2018 at 2:22 pm

    Mi querido alter ego, Lady Jones, también se resiste a morir. Quizá porque ella me permitía escribir lo que tan bien has narrado. Ahora publico con mi nombre, pero reconozco que me cuesta recuperar esa libertad que da el anonimato.
    De una u otra forma somos los mismos, con más o menos capas de cebolla encima. No obstante, el mejor rescate que hago de tu entrada es tu necesidad de escribir, esa que escuece y también comparto, y esa que sé que seguirá acercándome a tus letras sin marketing ni hostias. (Esto me ha quedado muy vasco. )

    Un beso.

    Reply

    • Avedon

      27 junio 2018 at 8:51 pm

      Los vascos suelen ser muy francos, eso que tienen de bueno. Gracias por pasarte y comentar. Escribir sin pseudónimo a mi me parece una locura :-)))

      Reply

  • Anabel Rodríguez

    1 julio 2018 at 5:02 pm

    A la mierda el SEO, a la mierda el marketing, a la mierda absolutamente todo lo que te ate y te esclavice. Bastantes cadenas llevamos día a día para atarnos más aquí. Hoy me llegó tu correo y cuando he visto que querías compartir porque sí, sin más razón que compartir, me ha lanzado a leer tus textos. Es imprescindible escapar (aunque sea vía internautica). Un abrazo

    Reply

    • Avedon

      1 julio 2018 at 11:53 pm

      Gracias por comentar y saber que mi mensaje ha atravesado los océanos de internet hasta que lo has rescatado de la botella.

      Reply

  • Herbert Murianno

    11 julio 2018 at 8:30 am

    Nietzsche mató a Dios y Avedon al cyberpunk, espero con ansia que alguien atropelle al monje del Ferrari y muera la autoayuda. Te escupiría si supiese que sacrificas tu vocación literaria por vender novelas, si quieres grandes tiradas mejor escribe horóscopos.
    Eres grande, Nicholas, no prostituyas tu palabra por unos euros aunque ten en cuenta que aquello que llevas dentro acabará saliendo una fría noche de invierno cómo demonios que cabalgan caballos de fuego.

    Reply

    • Avedon

      15 julio 2018 at 9:24 pm

      Por comentarios como este sé que merece la pena seguir subiendo la montaña campo a través. ¡Gracias!

      Reply

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Por fin está aquí.

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Seis historias de amor en tres universos distintos. Huyendo de géneros y etiquetas. Escapando de lo convencional y enfrentados a un futuro incierto esta novela habla del verdadero coste de ser humano y de las elecciones que a veces tomanos para no dejar de serlo.

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