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Ficción personal

La recta final: Lágrimas negras de Brin

17 septiembre 2017 — 3

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Hace ya varias semanas que no escribo en el blog, y es por una única razón: el poco tiempo que tengo al margen de las obligaciones del trabajo y la familia lo vuelco enteramente en la escritura de “Lágrimas negras de Brin“. Ya he superado las 400 páginas y estoy cerca, muy cerca, de llegar al final.

Tanto es así, que mientras escribo esto debería estar empezando el capítulo final. Ya no me quedan más allá de 3000 palabras (10 páginas). Este momento sólo lo he vivido en tres ocasiones, las tres novelas que he terminado con anterioridad. Es cierto que es un subidón, pero sobre todo, es un momento importante, casi transcendental. No quiero que suceda de cualquier manera. Quiero saborearlo. Es un final agridulce. Sé que algunos lectores me van a odiar, probablemente todos. Pero es como imaginé la historia hace ya mucho tiempo, y todo, todo, conduce aquí. Para los que lean esto y no hayan leído antes “11,4 sueños luz”, deben saber que mis historias no son lineales, y que mis personajes tampoco lo son. Desde la primera página de “11,4 sueños luz”, y tras casi 750 páginas sumando ambas novelas, el final está comprometido de antemano. Me siento con una responsabilidad tremenda. No son casi 800 páginas de historias y aventuras, no. Son 800 páginas que narran la vida de unos personajes que me han acompañado hasta aquí. Los quiero a todos. Con su egoísmo y su dolor, sus miedos y su frágil orgullo. Sé que de encontrármelos en persona, me mirarían mal y alguno de ellos me cogería del cuello con violencia. Quizás incluso algo más. Me enamoré desde el primer día de Joanne y le hice el amor en cada escena. Incluso cuando no era conmigo con quien lo hacía.

Ahora que les voy a dejar y que con la palabra “FIN” bajará el telón voy a sufrir una pequeña depresión. Lo sé, me ha pasado otras veces. Cuando el personaje queda atrapado en el libro es un acto cruel. Ya no volverá a nadar en mi cabeza, libre, soñando con un sinfín de posibilidades, quedará atrapado para siempre en la historia, encarcelado en un manojo de páginas, con las líneas como barrotes. Aunque para cada lector sea diferente, hubo un tiempo que fueron míos. Todos ellos, vivíeron en mi cabeza durante años y me acompañaron mientras dormía, me duchaba o iba a trabajar en el coche. De viaje en viaje, en Tokio, Amsterdam, San Francisco, Bilbao, Estocolmo, Tánger, Barcelona, Luxemburgo. Han viajado conmigo a muchos lugares. Son algo más que mis hijos, son parte de mí: Joanne, Ariel, Carlos, Andelain, Valerie, os quiero.

Ahora con vuestro permiso, voy a llorar un rato en la intimidad.

Ficción personal

Informe de progreso de Lágrimas Negras en Brin (I)

28 mayo 2017 — 7

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Algunos lectores temen que no haya una continuación a la gran aventura de Joanne, Ariel, Carlos y Andelain, que les deje tirados. Que me ponga a escribir otra cosa. Aunque sea una novela casi autoconclusiva, “11,4 sueños luz” necesita una continuación. Sí, estoy trabajando en ella, pero los que habéis leido 11,4, sabéis que me gustan las tramas complejas. De hecho, cuando leáis la primera página de la “Lágrimas negras en Brin” diréis ¿y esto?, ¿quién es este personaje?, ¿por qué no están en la nave?, ¿me he equivocado de novela?

Os sorprendí una vez y espero poder hacerlo de nuevo, muchas veces. La ‘continuación’ no os va a decepcionar, porque responderá a todas las dudas sobre el futuro de los personajes y de la trama. También os devolverá con creces esa curiosidad que dejasteis de lado, casi de tapadillo, sobre el mundo oscuro y trágico del siglo XXIII de 11,4 sueños luz. Habrá más de todo eso, mucho más, además de personajes nuevos y una nueva trama. No obstante, sí, el viaje continuará, ya fuera del sistema solar. De momento comenzamos en…

La primera parte: BRIN/Fëras

Ya estoy terminando, va a tener algo mas de 50,000 palabras, eso es más o menos unas 200 páginas. Mi reto es poder escribir una novela que alguien que no haya leído previamente “11,4 sueños luz”, quiera leerla después. Una historia relacionada, pero no continuada. Para ello he tenido que hacer cambios narrativos: Ya no es Ariel quien narra la historia. Es delicado contar detalles, porque el equilibro de secretos y sorpresas es esencial para no romper el encanto. Solo puedo decir -y parece obvio teniendo en cuenta que el título completo es “Lágrimas negras en Brin”- que gran parte de la novela transcurre dentro de Brin, de forma paralela a los sucesos de “11,4 sueños luz”. Para ello he tenido que documentar Brin con mucho más detalle, y prueba de ello son los mapas en los que he trabajado varias semanas:

Mapa de Brin - Feras

Este es el mapa de uno de los continentes de Brin: Fëras. En él podéis ver algunos sitios conocidos como Dun’zdor o Khirldan  o poblaciones que no se nombran en 11,4 como Skarell, que es donde se encuentra la taberna de la Ardilla Verde y muchos otros como Soberno, Veterra o Kalead. Sí, habrá dragones y… ciberpunk. ¿No crees que sea posible?, espera a leerlo, espera a conocer a Grimm y a Alanna.

No, no me he vuelto loco, no voy a escribir una novela de fantasía. Pero la mezcla de thriller, ciberpunk y fantasía épica va a ser más equilibrada, también con algo más acción. ¿Cyberfantasía oscura? Puede, pero solo se trata de un espejismo, lo importante seguirán siendo los personajes y su evolución.

Lágrimas negras en Brin, tendrá un total de tres partes y casi seguro sobrepasaré las 400 páginas. Estoy escribiendo de forma constante y espero que esté lista a finales de año, todo dependerá luego de las revisiones, correcciones y demás, que suelen ser varios meses, los más duros.  Antes de empezar la fase de corrección, necesitaré la ayuda de varios lectores cero que me ayuden a determinar si la historia va bien encaminada, así que reclutaré voluntarios que estén deseando volver oír hablar de Andelain y Ariel ;)

 

kubrick

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