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The Orville, el retorno a la ciencia ficción clásica

6 enero 2019 — 2

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The Orville, el retorno a la ciencia ficción clásica

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6 enero 2019 — 2

He vuelto a mis orígenes, a las viejas series de TV. Solo que esta no es vieja, The Orville es una de las últimas serie de televisión relacionada con la ciencia ficción que ha llegado a las pantallas. Bueno, las hay mas actuales, pero merecía la pena, mucho, hablar de The Orville. Soy un gran fan de StarTrek, especialmente de The New generation, como también lo soy de Voyager. También soy fan de muchas otras series del género, de hecho creo que no me tiro el moco cuando digo que he visto el 95% de las series del género que se han hecho en plan serio (dejando al margen fan-series y cosas así). Vamos, que estoy informado.

Me resistí a ver The Orville, porque había leído que era una especie de parodia. Y odio las parodias, especialmente en la ciencia ficción o respecto a la tecnología, donde van poniendo en fila todos los tópicos uno tras otro. No es humor friki, es humor a costa de los frikis, y no me hace ni puta gracia. Sí, no me gusta the Big Bang Theory. Adivina porqué. Exacto.

Bueno, pese a todo, me dispuse a ver el primer episodio. Confieso que me desconyunté de risa en los tres primeros minutos, a pesar de la broma zafia. La grosería del humor de esta serie no es lo importante, lo importante es el tipo de humor que han metido en una serie de ciencia ficción que es, aunque parezca increíble, muy seria por otro lado. ¿Un alien eyaculando por las antenas?, ¿en un mundo clavado a StarTrek?. Bueno, el primer capítulo me convenció lo suficiente para ver el segundo capítulo. He visto primeros capítulos (pilotos) mucho peores (Stargate, StarTrek Enterprise y unos cuantos más). Me dispuse a ver el segundo capítulo, y luego el tercero y así sucesivamente.

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The Orville parece una simple broma, pero es mucho más. Es la vuelta a la exploración del cosmos, a los personajes complejos, y a poner dilemas éticos y morales de nuevo en diferentes contextos. Razas, culturas y todo tipo de fenómenos físicos envueltos en historias dinámicas. Todo ello, como en la mejor época dorada de la televisión, y por si fuera poco, con personajes y situaciones que nunca has visto antes en ciencia ficción: borrachos, bromistas, salidos, gamberros o simplemente, humanos. Las menciones a Avis y a Hertz como deidades, hacían que se me saltaran las lágrimas. Eso es humor friki. Aprended, guionistas gafapasta.

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Sexo alienígena, sin mariconadas.

Las críticas oficiales son terribles, como esta de The Daily Beast. Le acusan de no aportar nada nuevo, de ser una copia mala de StarTrek, descarada y con un humor cutre. El mismo fenómeno se da en sitios grandes. La mayoría de los críticos generalistas califican la serie de poco menos que basura, pero las opiniones de los fans resultan ser todo lo contrario. La serie en apenas unos capítulos se ha coronado como la favorita de los espectadores, tanto es así que antes de terminar la primera temporada ya tiene garantizada una segunda. Su creador, Seth Macfarlane se declara fan incondicional de Roddenberry, y de hecho, con su propuesta, demuestra que es mucho más fiel a su legado que las últimas dos series que se han hecho en el universo de StarTrek: Enterprise y Discovery.

¿POr qué funciona?

Sencillo, nos da a los fans lo que venimos pidiendo desde hace años: historias cortas, culebrón de personajes continuado y a ser posible que no sea políticamente correcto. Después del bluff de StarTrek Discovery, la legión de fans, huérfanos de ciencia ficción para fans, necesitábamos una serie como esta. Nos da igual que los Aliens parezcan actores con máscaras de látex, nos importa muy poco que de vez en cuando los capítulos se rueden en el descampado de atrás del estudio. No importa que los decorados parezcan de cartón piedra, pero por dios, que no jueguen con nuestras esperanzas. Pedimos que nos dejen de torturar con series de ciencia ficción diseñadas para todos los públicos, ¡queremos nuestra serie! y Seth Macfarlane de momento, lo ha conseguido, incluso con personajes yonkis.

2 comments

  • Jimmy Olano

    6 enero 2019 at 9:29 pm

    Muy feliz, contento y alegre de que nos halláis dado a todas y todos vuestros seguidores ciberespaciales esta maravillosa entrada como regalo del día de reyes pero a la vez un poco triste. Tenéis razón con lo The Big Bang Theory, no se ríen contigo sino que se ríen de ti: en mi caso me siento muy identificado con Sheldon Cooper y todos los que me conocen les invito aunque sea a ver algunos capítulos (ya es una serie monstruosa con muchos años al aire) y me dan la razón y es así que entienden mi manera de ser ¡¿Qué tiene que ver esto que digo con The Orville?! Pues que como Sheldon Cooper yo también soy fanático del difunto Spock (ea, que el nuevo Zachary Quinto no decepciona) y es el segundo caracter con el que me identifico desde que veía la serie Star Trek en los años 70 en blanco y negro por el canal Venevisión. Aquí en The Orville hay un personaje equivalente que es ISAAC (suponemos un homenaje a Isaac Asimov) aunque varios me han dicho que se parece más bien a Data (Star Trek: The Next Generation) aunque más robotizado, con un aire a “Perdidos en el Espacio” pero con rango de oficial; Bortas es el equivalente a los Klingon y paremos ya de contar.

    Yo antes de ver la serie ya sabía quién era Seth MacFarlane, principalmente por su serie animada American Dad! la cual considero que es más que políticamente incorrecta: es que considero que la NSA y la CIA deben vivir pendientes de este señor y su obra, por la crudeza con que presenta la vida real. En este caso el sr. MacFarlane nos da algo ligero y bien digerible ¿parodia de Star Trek? Vamos que esa serie no se lo tomaban todo tan a pecho, decorados baratos, cutres productores que por ahorrarse cuatro duros reutilizaban los disfraces de otros estudios de cine (lo que los salvaba era el guión y selección de los actores) y cuántas cosas más hasta que la serie fuera cancelada… y fue cuando sobrevino el aluvión de cartas a la cadena televisiva pidiendo el retorno al aire, EL RESTO ES HISTORIA. Considero que no es una burla a la vieja serie sino un homenaje pero muy a la manera de ser del señor Seth MacFarlane; se ve que es su proyecto personal donde actúa como protagonista (él fue ingeniero en “The Forgotten” y Ensign Rivers en “Affliction “, ambos pequeños papeles) y hasta su hermana trabaja también, Liam Neeson y Charlize Theron aparecen como invitados, la doctora de la nave (Penny Johnson Jerald) actuó en “Star Trek: Deep Space Nine” ¡varios de los directores de la serie son “alumnos” de Star Trek y han realizado y/o trabajado en varias obras de la franquicia!

    No me extiendo más, sr. Nicholas, de forma sincera gracias por el regalo de reyes. 8-)

    Reply

  • Anónimo

    9 enero 2019 at 12:38 pm

    Me la apunto!!

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