Libros prohibidos

Cuando en un momento de la historia alguien habla de quemar libros, todos nos imaginamos las piras nazis del 33, o del 73 con Pinochet. La excusa de que son libros “malos” y, por tanto, libros prohibidos, vale tanto para la censura como para el miedo. La humanidad sabe mucho, pues a lo largo de la historia ha organizado muchas quemas de libros. El máximo reflejo de la repulsa y el símbolo que representa un libro es la obra Fahrenheit 451 de Ray Bradbury.

Para muchos de nosotros, un libro, sea en papel, en ebook o incluso en tradición oral, representa una píldora de libertad, un conocimiento puro y libre. Para quien escribe esto, vivir sin libros sería como amputarse unas alas invisibles. La literatura permite respirar al alma, así que cuando los vemos morir en una hoguera es como si quemaran parte de nuestros sueños, nuestro futuro y nuestro pasado.

Que vivimos en una época oscura no es nada nuevo. Los de mi generación esperábamos nuestra guerra y cuando ha llegado no la hemos visto venir hasta que ha sido demasiado tarde. El enemigo lleva tiempo entre nosotros.  Ya no quema libros, nos convence para que lo hagamos entre nosotros, aún peor, para que no los leamos. La autocensura y el pensamiento único, la falta de crítica y el miedo al libre-pensar ha calado tan hondo que plantear incluso que eso exista, empieza a ser sospechoso.  Si mirar, hablar o actuar de determinados maneras ya está mal visto, pronto tendremos que esconder nuestros propios pensamientos.

Los libros prohibidos de nuestra generación hablan sin tapujos de libertad, igual que los de hace dos siglos. Algunos de ellos son libros que necesitan discutirse, explicarse y debatirse entre diferentes personas. Estos libros son como armas cargadas escondidas en el cajón de la mesilla. Un arma sólo es peligrosa si se desconoce como funciona, se le tiene miedo y se oculta torpemente a los demás. Las armas son uno de los instrumentos más antiguos de la humanidad para el progreso y el cambio. Las armas, son al ser humano, como el pico a los pájaros, como sus garras o su envergadura.

Reconozco que la mayoría de mis libros favoritos son libros que algunas personas prohibirían. De todos ellos he aprendido algo y en algunos casos han cambiado mi vida. He visto a gente reaccionar ante ellos con furia, incluso arrojándolos por la ventana, literalmente. Mis invitados suelen ser personas a los que conozco razonablemente y algunos de estos libros no los tengo ya, son libros que leí y que en algun momento dejaron su lugar a otros en la estantería. Aunque los haya leído y salgan en una conversación pública, muchas veces no entro a discutir sobre ellos si no conozco de verdad a la persona que tengo delante, pues soy consciente de que nuestra libertad en el fondo sólo es una capa de polvo sobre el metal cromado de la realidad. Los dos últimos que encontré (no diré cuales), lo hice gracias a unos foreros anónimos, así que he escrito este artículo en mi estúpida pretensión de devolver el favor a internet, hablando de algunos de los libros que han sido importantes para mí.

Lolita, de Vladimir Nabokov.

La historia de este libro es digna de estudio, así como las diferentes interpretaciones a las que ha dado lugar. El 1955, el editor del Sunday Express dijo que era «el libro más sucio que había leído», y el Home Office retiró todas las copias del libro con el argumento de que era pornografía. Estuvo censurado en: EE.UU., Gran Bretaña, Francia y Sudáfrica. No contentos con eso, se acusó públicamente de pederastia a su autor. Curiosamente, la interpretación actual de la novela ha variado a lo largo de los años y, por supuesto, encontrarás interpretaciones muy diferentes según con quién hables, una verdadera maravilla de novela que ayuda a explorar los límites oscuros del alma humana.

Los versos satánicos. Rushdie, S

Su publicación en 1988, trajo consigo una fuerte polémica, desde la prohibición y quema del libro en los países musulmanes así como disturbios en Inglaterra y en Estados Unidos. El ayatolá Jomeini proclama una fatwa, instando a la población musulmana a ejecutar a cualquier persona relacionada con la publicación del libro. Una Bonyad o fundación religiosa iraní llega incluso a ofrecer una recompensa en efectivo por la muerte de Rushdie. ¿Te atreverías a tener un ejemplar en casa?

Trópico de Cáncer. Henry Miller

Miller cuenta su propia vida libertina y llena de encuentros sexuales. Publicada en 1934, se celebraron más de sesenta juicios para ilegalizarlo. Sin embargo, hoy se considera una obra maestra del siglo XX. Cuando lo leí no recuerdo nada especial, hoy día sería un libro del montón. Es más que posible que el “efecto Streisand” o su pretérito antes de las RRSS tuviera que ver en su éxito posterior.

Padre rico, padre pobre, de Robert Kiyosaki

Junto con los libros de George Gilder, puede que sean los libros mas odiados de algunos colectivos. Tener uno de estos en tu casa puede suponer bronca segura, como también supondrá un cambio en tu vida, al reflexionar sobre lo que implica. La sencillez de este libro, escrito en modo best seller con dibujitos y esquemas, contrasta con el hecho de que nadie lo haya contado antes, o al menos que haya sido capaz de explicarlo de esa manera. Fue uno de los libros que leí cuando empecé como emprendedor y uno de los que más recuerdo. Recuerdo lo odioso que parece el autor, pero la idea del libro, tan simple que se podría explicar en diez minutos, sirve para romper unas cadenas que llevan atadas a nosotros desde el nacimiento. Es un buen regalo para deshacer amistades.

Lazarillo de Tormes (Anónimo)

Perseguido por la inquisición por sus críticas a la iglesia, la obra logró sobrevivir escondida en bibliotecas ocultas tras las paredes. Narra en primera persona la historia de Lázaro, un niño muy humilde que por diversas razones acaba trabajando al servicio de un ciego. Junto con las obras de Cervantes, nos sirven para entender nuestra propia herencia cultural.

Como obra histórica está bien para los filólogos; si la lees ahora, entiendes que hace siglos la gente era mucho más hija de puta, y que la bondad, la honestidad y la compasión eran un lujo que no se podían permitir. Da una dimensión diferente a nuestra era, haciéndote sentir afortunado y a la vez acomplejado por nuestra debilidad moral.

Las 48 leyes del poder, de Robert Greene.

«Libro abyecto, manual del perfecto hijo de puta» he llegado a leer de este libro. Y sí, puede serlo si lo utilizas para ello. También es útil para lo contrario, detectar a todos los malnacidos que nos rodean y que quieren utilizarnos para lograr sus propios intereses. Enumera metódicamente las 48 leyes «naturales» del poder, empleados por el ser humano durante los últimos 3000 años. Un estudio rigoroso sobre el uso y el abuso del hombre de sus propios congéneres. Se recomienda en algunas escuelas de negocio y aunque puede ser bastante largo, viene aderezado de muchas historias reales, textos de referencia y claves que ayudan a entenderlo mejor. Un libro que cualquier persona sensata sometida a la marea pública debería tener en su biblioteca, junto con El príncipe de Maquiavelo o el Arte de la guerra, de Sun Tzu.

La Regenta. Leopoldo Alas

Probablemente la mejor novela española del siglo XIX, fue prohibida por el franquismo por su anticlericalismo, su “lascivia sacrílega” y su denuncia de la hipocresía en la sociedad de provincias. Imagino que esos censores hoy día no podrían sobrevivir más de unas horas si les dejáramos con un teléfono móvil e internet. Su mérito quizás no sea el texto en sí, que hoy es complicado de leer, sino que haya sobrevivido por la mala leche que destila.

Los diarios de Turner, de William Pierce

Podríamos bautizarlo como el «Mi lucha» del siglo XXI. Escrito por un nazi supremacista blanco de los EEUU con una biografía de culto al odio, narra la historia de la revolución de los blancos contra un EEUU distópico donde el antiracismo se ha adueñado del discurso moral. Escrito bajo pseudónimo en 1978 ha saltado a la actualidad de nuevo con los acontecimientos del BLM.

Llegó a mis manos pirata, por internet. Imposible conseguir una copia en papel. Además, confieso que no estaría tranquilo si lo tuviera en mi biblioteca personal, he tenido incidentes con libros de mi biblioteca como “Riqueza y pobreza” de Gilder o “Padre rico, padre pobre” de Kiyosaki, que demuestran mi querencia por leer cosas que otros consideran veneno.

Podrás leer infinidad de comentarios en internet, pero lo cierto es que el libro merece la pena ser leído hasta el final para entender el universo singular que propugna el autor. Por supuesto, lo importante de este libro no es solo leerlo, sino discutirlo públicamente. El debate que abre es extraordinario y podría ser una eficaz vacuna contra la intolerancia, el sectarismo y el odio. Es el perfecto ejemplo de cómo la censura puede hacer mucho más daño que la discusión intelectual. No puedo reventar el desenlace de la novela, pero desde luego lleva al límite a cualquier lector. Para mí eso es parte de lo que debe tener cualquier libro, y créeme, este te llevará a tu límite, quizás más que cualquier otro libro de esta lista.

La colmena. C. J. Cela

El destino es muy cabrón. La obra cumbre de un censor del régimen es a su vez censurada por el mismo sistema del que forma parte. La Colmena (1951) tuvo que publicarse en Buenos Aires en 1951 y sólo tras diez años de prohibición se permitió que lo fuese en España, debido a la escenas sexuales de algunas partes. En 2014 se descubrieron fragmentos que no habían visto la luz jamás.

Sumisión, de Michel Houllebecq

De este libro ya hablé en mi propio blog, en una de esas pocas reseñas que hago. Lo que me fascina de Francia es como parece tener cabida para todas las ideas sin romperse y este es un buen ejemplo. Houllebecq es uno de mis autores favoritos y hace mucho que dejó de ser un auto maldito para convertirse en auténtico mainstream éxito de ventas en Francia. Tiene el honor de ser el autor vivo frances más leído -y traducido- en todo el mundo. Pese a que este no es uno de sus mejores libros, ha estado en el centro de la polémica desde su publicación, ya que el día del lanzamiento de esta novela en Francia, ocurrió el atentado yihadista contra la revista satírica «Charlie Hebdo». Tras la masacre en el «Charlie Hebdo», Houellebecq abandonó París bajo protección policial, ante el temor de ser víctima de un atentado y consternado por lo ocurrido en la redacción de esa revista, donde varios conocidos suyos perdieron la vida.

Rebelión en la granja, de George Orwell

Prohibido en varios países por su crítica a las élites del poder. La obra de Orwell, escrita como una fábula, trata de unos animales que se hacen con el poder de una granja y forman su propio gobierno que acaba convirtiéndose en una tiranía atroz. La visionaria obra anti-totalitarismos de Orwell (1945) estuvo vetada durante años tanto por comunistas como por anticomunistas. Debería ser una obra de obligada lectura en institutos y un clásico en cualquier biblioteca que pretenda ofrecer herramientas a cerebros jóvenes para pensar por sí mismos. En sí, la obra es de un simplismo atroz, pero como tantos y tantos memes que circulan por internet, solo que este, como tantos libros de esta lista, tiene el filo diseñado para cortar, no solo para asustar. Es una buena vacuna ante ciertas utopías políticas. 1984 es mi favorita de Orwell, muy por encima de esta.

Rayuela. Cortázar

El escritor fue incluido en la lista negra de la dictadura militar Argentina. Ninguna de sus obras  (como la famosa novela Rayuela, 1961) podían ser leídas en su país natal, y él tuvo que exiliarse en París. Es increíble que prohibieran sus cuentos cortos, que incluyen maravillas como “Los cronopios”, o “la historia del agua”.

Baise-Moi, de V. DESPENTES

Muy en la línea de otro clásico de los 80, «Yo, Christiane F.» de Christiane V. Felscherow. La mayoría de las obras de Virginie Despentes son brutales y aunque he hecho referencia a este, su serie de Vernon Subutex continúa su ácida crítica a la realidad. La diferencia de otros autores de esta lista, es que Despentés es actual, una mujer cosmopolita, joven y de un nihilismo tan pulcro que no hay forma de sujetarse a nada. Si un libro asi no te hace pensar en las cosas buenas de tu vida es difícil que ninguna otra lectura lo haga.

Justine y los infortunios de la virtud. Marqués de Sade

Publicada en 1787, fue catalogada como maldita, perversa, revolucionaria, depravada, infame y detestable. La terrible frialdad de lo que ocurre en la novela inclina a hacer pensar al lector que la moralidad y la bondad son inútiles. Concepto mucho mas peligroso para la época que el sadismo al que es sometida una y otra vez la joven protagonista. La obra íntegra de Sade estuvo prohibida durante más de un siglo y aún hoy países como Corea del Sur se niegan a publicarla. La particularidad de esta obra es que existen muchas versiones diferentes, la mayoría de ellas, «suavizadas» de una u otra manera. Yo he leído hasta tres versiones diferentes. Dicen las leyendas, que la versión original sería demasiado extrema para la sensibilidad de nuestros días, mucho  más que «American Psycho». Recuerdo que cuando lo leí por primera vez, muy joven, transformó la percepción que tenía de siglos anteriores.

Mi lucha, de Adolf Hitler.

Censurado ahora mismo en varios países europeos, es el libro escrito por el propio Hitler para, como él mismo dice, condensar y ordenar las ideas que le llevaron al poder. Las ideas, sin un líder, son como unas balas de calibre 9mm en un cajón. Pueden parecer inofensivas, pero algún día pueden ser letales. Sin leer «Mi lucha” uno no puede entender del todo lo que sucedió en Alemania entre los años 20 y 30 del siglo XX. Sin entender esto, ¿cómo vamos a aprender de nuestra historia?, ¿cómo podremos rebatir a los que vengan con las mismas ideas?, ¿cómo podremos identificar los síntomas y evitar la enfermedad antes de que esta esté demasiado extendida? También ofrece la oportunidad de acercarse a la mente de alguien capaz de cambiar la historia y de llevar al mundo al caos absoluto. ¿Un libro del que habría que renunciar? Todo lo contrario, un libro del que habría que fomentar su discusión crítica, especialmente en la juventud e ideal para confrontar adultos que huyen de la auténtica discusión crítica.

El guardián entre el centeno. J.D Salinger

Publicada en 1951. Estados Unidos lo censuró por mostrar un lenguaje soez y sexual. Es a la vez uno de los libros más prohibidos, pero igualmente de los más estudiados en las escuelas. Un libro que quizás vuelva a estar censurado, o mal visto, dado que, como buena literatura, es atemporal.

Fue quizás la primera lectura de mi adolescencia que conectó con mi yo interior, con la chispa de la revelación de que el mundo al que empezaba a tener acceso, el mundo real de los adultos, era a la vez dulce y agrio, y que la mariposa de mi estómago era universal. No es una gran obra, pero aunque solo sea por consenso, es una novela que merece la pena leer. De todas las de esta lista, es la que menos sentido tiene que haya estado prohibida.

La metamorfosis. Kafka.

Las obras de Kafka estuvieron siempre bajo sospecha en regímenes totalitarios como Alemania, Chequia y URSS. La metamorfosis estuvo censurada durante muchos años. La portada que ilustra el artículo me parece maravillosa y no he podido resistirme a incluirla. El texto es rabiosamente actual. La alienación del pasado es la misma que vivimos hoy día, pero narrada con la mentalidad de nuestro abuelo, lo que da aún más pavor porque destruye sistemáticamente cualquier idea romántica de que cualquier pasado fue mejor.

Himno, Ayn Rand

Ayn Rand, nacida a principios del siglo XX fue una filósofa y escritora estadounidense de origen ruso. Autora de las novelas El manantial y La rebelión de Atlas, desarrolló un sistema filosófico conocido como «objetivismo». Rand defendía el egoísmo racional, el individualismo y el capitalismo. Por supuesto, es blanco del odio de numerosos colectivos hoy día y la mera tenencia de un libro suyo en tu biblioteca, puede ser motivo de problemas, sobre todo si lo tienes al lado de otros de esta lista.

Su obra, que también ha sido traducida como «Vivir» es una pequeña distopía política, cruda y sin adornos literarios. Su crítica al socialismo es tan brutal que es imposible no pensar en una conexión con nuestra realidad. Quizás por eso, algún día será un libro prohibido, de momento, aprovechemos sus textos para reflexionar y contrastarlos con nuestras propias concepciones.

Tintín en el Congo. Hergé

El cómic publicado en 1931, fue considerado racista hace unos pocos años por Bélgica, Suecia, el Reino Unido y los Estados Unidos por describir a los congoleños como gente de buen corazón pero perezosos y cortos de entendederas. Debo confesar que me considero fan total de Tintín y en mi infancia tardía, devoraba todos sus cómics. Sí, Tintín hoy día es criticado por prácticamente todos los colectivos, y sin saberlo, Hergé creó casi un género, el de la provocación ilustrada. Hoy día es casi revolucionario y sus historias, una mezcla entre naïf y código moral envenenado.

Un mundo feliz. Huxley

Escrito en 1932, es una de las novelas esenciales en mi adolescencia, y sigue siendo uno de mis libros favoritos. “Un reino feliz”, mi tercera novela, es una revisión moderna de esta distopía, que explora una sociedad donde las personas son aleccionadas y condicionadas para amar su esclavitud. En algunas bibliotecas públicas estadounidenses están restringiendo el préstamo o retirando el libro de sus fondos por su “lenguaje ofensivo, racismo, insensibilidad y contenido sexual explícito”. Yo diría más bien que es porque retrata la sociedad actual con una precisión que a cualquier aspirante a gobernante debería quitarle el sueño.

Es el libro que todo adolescente debería leer, junto con algunas obras de Nietzsche.

Si has llegado hasta el final de lista y echas en falta algún título, déjalo en los comentarios. Será un placer descubrir libros nuevos y compartirlos con el resto de los lectores del blog.

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (6 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando...

Comments

  • M

    6 años agoReply

    Ironía es que haya censura hasta en los propios comentarios de su web, Nicholas…
    Pero lo peor, sin duda, es la autocensura. Cada uno carga con su propio sambenito, supongo. Aunque especialmente los escritores (y créame que he conocido a unos cuantos) suelen llenar sus bolsillos de hipocresías o contradicciones, según el punto de vista que se desee tomar. Al final el resultado es el mismo.

    • 6 años agoReply

      Reconozco que me autocensuro todo lo que quiero y más y sí, todos cargamos con muchas cosas, ese peso es otra de las cosas que nos hace envejecer. Los escritores somos los peores, yo siempre lo he dicho, todos ocultamos mucha mierda y hacemos de la mentira un arte. También decimos a veces cosas que otros no se atreven, con eso de que jugamos cómodos entre la realidad y la ficción. Tengo los bolsillos llenos de contradicciones, pero la edad nos llena los bolsillos queramos o no. De cinismo, historias que contar y muchos muertos en los armarios. Lo importante es saber que ese peso en los bolsillos es lo que nos hace ser lo que somos. Nunca reniegues de él.

  • Manuel Brea

    6 años agoReply

    Me ha encantado este post. Has hecho un recorrido por buena parte de mis mitos, obsesiones e, incluso, santorales.

    • 6 años agoReply

      Me alegro Manuel. Son tiempos duros y se necesitan lecturas contundentes, casi todas de otra época.

  • Raylex

    6 años agoReply

    Una lista de libros muy interesante y variada, donde no hay tema tabú sin tocar. Así de pronto me ha venido a la mente, «El nombre de la Rosa» (Eco) y a Guillermo de Baskerville, por su intento de rescatar los libros del incendio en la biblioteca. Creo que muchos aún estamos intentando rescatar libros de esas bibliotecas perdidas. Hay una anécdota (de cierto país): Un gran camión se averió en una carretera y el conductor no tuvo más remedio que buscar ayuda a pie. Muchas personas vieron el camión de lejos y fueron a desvalijar su contenido antes de que el conductor volviera… Pero no tocaron nada =El camión solo contenía libros.

    Y es cierto, al final nos gusta Matrix y nos comemos «el bistec» aunque sepamos que no existe = porque cómo da a entender Cifra: la ignorancia es la felicidad y encima está buenísimo. Y esto da que pensar:

    Respecto a la evolución,
    Esta pandemia ha dejado claro el nivelazo que tenemos.
    Hércules Poirot (A. Christie) alardeaba de sus «células grises», subrayando su poderoso cerebro. Y creo que para lo que le sirve el cerebro al Homo Sapiens Sapiens, bien pudiera ser un órgano vestigial, tan pesado como inútil para nuestra supervivencia.
    Y esto enlaza con las armas «naturales» que tenemos:

    Respecto a las armas,
    Nuestra arma es el cerebro. Y no lo usamos (como los pájaros) siempre para defender nuestro nido, ni para alimentarnos. Hay armas cuya única razón de ser, es herir y matar. El hombre ha usado su cerebro con mucha imaginación pero poca originalidad (desde la flecha al misil balístico) para matar más y mejor. Esto provocó una carrera armamentista que
    ha llevado a la humanidad al borde de una guerra termonuclear (Y ahí seguimos, con nuevos inventos «de destrucción masiva»). Y tal monstruosidad no puede ser fruto de los «Sapiens», más bien es prueba de Involución

    • 6 años agoReply

      Gracias por tu comentario Raylex, y especialmente por la anécdota del camión. Yo soy optimista, me hace feliz saberme de un club sin socios porque no me gustan los clubs. Hay muchos amantes de los libros, más por los libros que por lo que contienen, desgradaciamente. Y se ve cuando en la oscuridad de la noche, sin gente mirando, prefieren netflix a un libro anónimo.
      Las armas nos enseñan muchas cosas, lo más importante para mi, que la voluntad de un individuo puede ser mucho mas fuerte que la no-voluntad de una masa de personas, algo esencial si no queremos desaparecer.

  • 6 años agoReply

    «Las uvas de la ira» de John Steinbeck me parece una obra adelantada a su tiempo: escrita después de la Gran Depresión, originada a su vez por el Capitalismo Salvaje creado por J.P. Morgan. Fijaros que parece baladí tocar el tema de la pobreza pero si lo vemos en un contexto amplio todos estos factores y acontecimientos desembocaron en la Segunda Guerra Mundial y nuestro cambio como humanidad a ser portadores del fuego nuclear. Veámonos así como sociedad mundial reflejados en ese espejo de documental escrito para este siglo XXI… solo así sobreviviremos, de no repetir errores que fueron muy bien narrados (y que trataron de proscribir).

    Esta entrada os a quedado realmente monumental, cuando vd. regresa lo hace a lo grande, ¡enhorabuena!

    • 6 años agoReply

      Grandes libros que toca rescatar en antes de que se pierdan. Vivimos en una epoca complicada. Gracias por tus comentarios Jimmy y me alegro que te haya gustado la entrada, era una deuda que tenía pendiente con la literatura desde hacía tiempo.

Leave a Reply

 

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Featured