main

Ensayo y no-ficción

Sexo con androides

Marzo 8, 2017 — 1

sexo-con-androides-1.jpg

Si la perspectiva de poseer un esclavo mecánico -libre de toda duda ética- es algo seductor, la posibilidad de que además sea sexualmente deseable, es un poderoso extra. Las cosas como son, practicar sexo con androides va a ocurrir tarde o temprano y todos lo sabemos. Ya estamos en los albores del inicio de los androides al servicio de la humanidad, y cuando digo de la humanidad me refiero no a fábricas o a escritorios de empresas sino a la dimensión más húmeda y sucia de lo humano.

sexo con androides

Hace pocos días leía un excelente artículo en el diario “El español” sobre un negocio de sexo real con muñecas de última generación. El prostíbulo de muñecas de Barcelona, en competencia directa con su contrapartida humana de las Ramblas, permite a un cliente poseer durante unas horas a una muñeca de apariencia, aspecto y textura similar a una persona real. Es paradigmático el hecho de que una de las muñecas del artículo ya haya sido ya vejada y “herida” por uno de sus clientes. Puede parecer marginal y anecdóctico, pero en otros países ya existen decenas de negocios así y los precios de hecho no son muy inferiores a la media de los servicios sexuales similares con mujeres de carne y hueso.

Sexo legal y sucio

sexo con robots y androidesNo olvidemos que las muñecas, precursoras de los robots humanoides que nos esperan dentro de unos años, no dejan de ser cosas sin alma. Objetos, similares a un colador de pasta o un cepillo de dientes. Herramientas de una perfección mayor, que para ciertas personas representan aquello que jamás podrán tener de una manera consentida bien por su propia forma de ser, su moralidad, su estatus social o sus recursos económicos. Incluso más allá, por que sea muy ilegal.

En Japón, han llegado al extremo de comercializar muñecas con la apariencia de niñas de cinco años para satisfacer el deseo reprimido de pedófilos. Si esperabas un artículo benévolo o esperanzador sobre el sexo con androides, prepárate, esta es solo la antesala a la cámara de los horrores del interior del alma humana: sexo sin consecuencias éticas ni legales.

Más allá del sexo

Conozco pocas series de televisión o películas que se hayan atrevido a tratar el tema de una forma que no sea meramente superficial. La más compleja, que acaba abordando los derechos de los androides es Real humans, de la que ya hablé en su día. En ella habla de los androides como sustituto humano para el sexo, y aborda tanto las relaciones personales estables de pareja con robots de apariencia humana masculina y femenina  (Androides y Ginoides), como las relaciones de sexo por dinero, ya un clásico en la ciencia ficción del sexo con androides. La serie también aborda la relación ya adulta entre un abuelo y una especie de nieto postizo que le cuida, para mí, uno de los tipos de relación más probables en un futuro cercano debido al envejecimiento de la población. Todo un nicho de mercado, junto con el del sexo.

Pero volviendo al sexo con androides, ¿por qué habría una persona pagar por tener sexo con un objeto en vez de con una persona de carne y hueso? La respuesta no viene de una elucubración teórica, viene de observar la realidad: Ya existe un mercado de muñecas a tamaño real y aspecto realista, y un mercado de servicios sexuales de muñecas, como el de Barcelona que comentaba al principio de este artículo. ¿Qué hace que una persona pague 100€ por estar a solas con una muñeca? El fenómeno en china es bastante popular, y no hablamos de muñecas baratas, sino de 5000$.

Sex dolls (muñecas sexuales)

¿Por qué existe desde hace más de diez años un floreciente mercado de “sex dolls“? Todavía recuerdo un documental donde hablaban de esto. La expresión de uno de los trabajadores de la fábrica de muñecas, se me quedo grabada por su infinita tristeza. Reconozco que siento algo extraño por los maniquíes y los almacenes llenos de trozos de cuerpos humanos. Ahora los de VICE han ido un paso más allá y una de sus reporteras se ha follado, literalmente, al más reciente de los modelos masculinos y ha dicho que la sensación es indistinguible de hacerlo con un hombre, excepto porque ella tenía todo el control. El documental es muy bueno:


 

La periodista, hace preguntas inteligentes, entre otras a una webcammer porno que utiliza a uno de los muñecos como compañero, donde afirma que es perfecto, por que no tiene que soportarlo. Y quizás esta sea la clave de por qué el sexo con androides tiene un gran porvenir, por que la diferencia con un humano no es física, es nuestro propio egoísmo. Es todo para nosotros y solo para nosotros, y podemos desconectarlo cuando empiece a cansarnos con sus problemas.

Inquietante, enfermizo y terriblemente hipócrita

Y sin embargo así veo yo el futuro del sexo con androides. Me hace gracia que algunos ya hablen de los derechos de los robots, o de que estos tengan que cotizar seguridad social cuando en casi todo el planeta la prostitución vive en un limbo legal donde ni existen derechos, ni se paga seguridad social.

Me imagino un mundo donde el sexo con androides se ha normalizado: existirán servicios para todos los gustos. En oriente ya están frotándose las manos. En paises como Japón o Tailandia, sabrán aprovechar su know-how acumulado, ya que tienen gran tradición sobre servicios sexuales especializados. No olvidemos que la sexualidad humana es algo muchísimo más complejo que lo meramente mecánico ¿Sabías que en Japón puedes pagar para que una chica jovencita te ponga en su regazo y le limpie los oidos con suma ternura?, de hecho en Japón solo hay una cosa prohibida -la penetración- pero el resto de posibilidades son legales y por tanto comercializables.

sexo con androides cabeza robot
Mente sucia. Estás en el blog adecuado. Sigue leyendo.

Bien, de eso hablo. De esclavos mecánicos. Servirán para cuidar a tu madre en su casa, llevar a tus hijos al colegio. Y para los que no tienen madre o hijos, para hacer la cama… y también para deshacerla. ¿Por qué no? No será raro ver como se usan en shows musicales de death metal  para destriparlos en vivo con hachas, mientras sirope de fresa caliente salpica a la audiencia. Al fin y al cabo ¿son sólo cosas verdad?

También servirán para hacernos reir en reality shows donde las chicas -y los chicos- metidos en una casa, tienen que descubrir después de muchas noches sin dormir, quien es un plasticoso y quien es real, a menudo, confundiendo funcionalidades avanzadas con rasgos de personalidad ordinarios y es que hasta los defectos se programarán para darle más realismo a los androides.

La industria, siempre un paso más allá de la realidad, ya está trabajando en modelos que lloran cuando se les penetra con mucha violencia o que suplican con lágrimas artificiales cuando su dueño les ordena que se quiten la ropa. Los objetos no sienten, no padecen ¿se puede violar a un androide de tu propiedad?, quizás sea posible mientras sigas pagando los plazos, o si se pasa el periodo de garantía.

Sexo virtuAL E HÍBRIDO

Otra posibilidad, que exploro en “11,4 sueños luz” es el sexo virtual. A través de conexiones de nuestro sistema nervioso central con un ordenador a través de una interfaz neural, podríamos sentir físicamente algo generado por ordenador, y por supuesto, intercambiado en tiempo real con otra persona en cualquier punto del planeta. El y ella, ella y ella, ellos, da igual. El placer físico mezclado con apariencias recreadas por ordenador podrían hacer posible cualquier fantasía, bien de forma autónoma -únicamente por medio de nuestros pensamientos o programas- o colaborando con otros. Una divertida forma de utilizar la red para explorar los límites de lo humano. Al fin y al cabo, sería mucho más fácil explorarse a uno mismo en un mundo donde el anonimato es seguro y no existen límites morales o físicos. Sin el miedo a la muerte o a ser juzgados nuestros actos ¿qué elegiríamos ser? Este es mi punto de partida para explorar el Jardín de Brin, la novela compañera de 11,4 sueños luz que está entre mi cabeza y el papel.

sexo con robots - westworld
El mejor fotograma de Westworld. Escalofriante y brutal.

Este concepto también se explora parcialmente en la serie de moda en Televisión: West World, mezclando una trama de androides que se relacionan con humanos en un mundo real, recreado como una realidad paralela, ficticia, como un parque de atracciones donde los androides están para que los disfrutemosDa igual que sea sodomizando, degollando o ejercitando nuestro libre derecho al genocidio.

Sin embargo el mejor y más imaginativo ejemplo que mezcla sexo virtual con sexo con androides lo ví hace poco en la película Surrogates (Los sustitutos). En esta pelicula palomitera, el día a día de los humanos se apoya en el uso de androides controlados a distancia. De esta manera los humanos no se cansan, y siempre muestran su mejor cara -tanto que todos son perfectos-, además de tener más fuerza, agilidad y por supuesto, sex-appeal. Cómodamente tumbados en sus camas, los humamos de la película pueden disfrutar mientras el androide que transporta su consciencia se refocila en la cama con otro androide, que quien sabe, probablemente no se parezca físicamente a su dueño, pero da igual, porque es lo que sus sentidos perciben.

Si generaciones pasadas de antropólogos, filósofos y sociólogos vivieran esta era, disfrutarían por la cantidad de cuestiones que se podrían resolver de forma empírica en muy poco tiempo.

EL LADO OSCURO del sexo con androides

Nada de todo esto que he dicho es algo nuevo en la ciencia ficción, de hecho creo que es una de las ideas más viejas y usadas. Lo que no es tan común es plantearse que pasará con los seres humanos que quieran algo diferente: el sexo con otros humanos, de pago o consentido, puede que se convierta en algo ilegal, proscrito o quizás muy turbio. Sólo para auténticos depravados, a los que no les vale el sexo con androides. Es irónico pensar que esos depravados al final sean los que demuestren que en el sexo interviene algo más que la carne y la piel, y que el alma humana es indispensable para sentir, aunque solo sea porque los robots nunca tendrán miedo, asco o simplemente, voluntad.

Y tú ¿cómo crees que será nuestro futuro sexual? Espero tus comentarios…

Ciencia FiccionEnsayo y no-ficción

Valle inquietante: IA, sexo, mentiras, gynoids y realidad virtual

Octubre 15, 2016 — 1

CGI-woman-960x540.jpg

Antes de explicar en que consiste el término “valle inquietante” te haré un simple test: ¿Qué sientes al ver estas tres imágenes?

Robot face
#1
bina 48 - Gynoid
#2
saya ia robot
#3

Si al observar la segunda imagen sientes algo perturbador pero sin nombre, similar -pero no igual- a la repugnancia, temor, asco, o repelús, no te preocupes, es normal. Es lo que se conoce como el síndrome del valle inquietante (ver definición en la wikipedia): una reacción humana al observar a un androide antropomorfo muy parecido a un humano, pero no totalmente indistinguible. La diferencia entre la primera imagen y la tercera es que en la primera se ve claramente que es un androide y en la segunda, parece un humano, pero no lo es, ya que se trata de una IA virtual generada por ordenador, pero que es capaz de interactuar en la realidad virtual con un humano, exactamente igual que algunos de mis personajes de 11,4 sueños luz. Oh mierda, ¡ya están casi aquí! yo situé un mundo a doscientos años de distancia, pero a veces me pregunto si no erré por cincuenta años o incluso más.

Ojo, ya no estamos hablando de ciencia ficción. A principios de siglo, Martine Rothblatt metió en un programa informático -en cabeza de un robot con el mismo aspecto que su mujer- cientos de horas de recuerdos y conversaciones reales de su esposa, para intentar darle un contexto a su IA, capaz de entender las emociones y las relaciones humanas. Ese robot, llamado Bina48 es el primer prototipo de un Gynoide (Gynoid en inglés). Un androide capaz de entender las emociones humanas y reflejar las suyas propias a través de una interfaz física que las muestra en su rostro de plástico. Bina48 es la imagen #2.

Esto nos deja con Saya, la androide virtual de la imagen #3. Hay que ser un iniciado en imágenes generadas por ordenador (CGI) para darse cuenta de que no es humana. Pronto veremos a seres como ella pululando en la realidad virtual, aprovechando las tecnologías de computación masiva, y el concepto de los juegos multijugador online masivos MMORPG  (Massive Multiplayer Online Role Playing Games). No sólo como un actor secundario, como los árboles o los edificios, un personaje “tonto” masacrable como cualquiera de los habitantes de Vice City (GTA), sino más bien, como un personaje real, que interactúa con nosotros, con su propia inteligencia, y mucho más importante aún, que interactúa y aprende a largo plazo con los jugadores humanos. Si has leído ya mi novela, sabrás de que hablo, no voy a hacer spoilers de mi propia obra :)

her

Si aún no habéis visto Her, os la recomiendo, es una maravillosa película que trata de este tema: el inicio de un conjunto de Inteligencias Artificiales individuales, y su aprendizaje del ser humano a través de un asistente virtual, muy similar al famoso Siri de Apple. Además de este excelente argumento, tiene una atmósfera visual fantástica, y por supuesto, la fabulosa voz (en la versión original claro) de Scarlett Johansson, que demuestra ser una excelente actriz en esta película gracias al manejo de su voz. El protagonista, también lo borda. Es un peliculón del que algún día escribiré un artículo específico sobre él.

be right back, black mirrir

El mismo tema, pero amplificado por la presencia física de la inteligencia artificial en un androide, se trata en el episodio de Black Mirror titulado “Be right back“, basado en la relación entre una mujer que pierde a su marido y un robot antropomorfo casi perfecto, con sus recuerdos implantados.

La teoría del valle inquietante, mide nuestra relación de “confort” ante una imagen con forma humana, y el “pico” que hay en la creciente confianza, cuando la imagen es demasiado similar a la de un ser humano normal. Hay un momento donde ese confort se convierte casi en horror e incomodidad manifiesta:

teoria del valle inquietante
Reacción humana ante una imagen antropomorfa sintética: Tª del valle inquietante

En las primeras películas de Hollywood  con humanos generados sintéticamente por ordenador, se tomaron bien en serio el efecto del “valle inquietante”, ya que echaba para atrás a la audiencia. Sin embargo, otros autores no tienen tan claro que este efecto sea real, por eso te pregunto ¿que has sentido al ver la segunda imagen del principio del artículo?

Puede que no tu reacción no haya sido muy fuerte. Si te gusta la ciencia ficción ya tendrás cierto hábito a imágenes de este tipo, pero es muy probable que hayas sentido cierta repulsión por la segunda imagen. Algunas de las razones que se manejan para esa reacción adversa están relacionados con aspectos casi atávicos del ser humano, como la selección de pareja, la relevancia de mortalidad, la evitación patógena, la violación de las normas humanas, o la definición religiosa de identidad humana. Cada uno puede tener una o varias razones que apoyen este hecho, pero yo soy de los que creen que es un fenómeno al que nos acostumbraremos, dentro de cincuenta o cien años, cuando la presencia de androides con formas humanas sean cotidianos. Puede que en nuestra propia casa, como mayordomos, o en el trabajo, como asistentes para trabajos rutinarios o pesados. Pero llegará, igual que llegaron otras muchas tecnologías a nuestro día a día.

Tardará en llegar por que requiere un componente mecánico, y este tipo de tecnología necesita su tiempo. Sin embargo, en términos de imagen generada por ordenador y realidad virtual, la tecnología está muy avanzada. Aunque las imágenes de la VR actual no tienen una grandísima definición (1080p) no se trata tanto de una definición similar a la del ojo humano, sino de un conjunto de detalles sutiles que configuran nuestra respuesta al lenguaje no verbal. Curiosamente en la wikipedia no cita el lenguaje no verbal como una de las razones del rechazo a los androides, y yo creo que es una de las más importantes. Un robot que se parezca a un ser humano, será rechazado sino actúa como un ser humano. Esto implica hablar, reaccionar e interaccionar como tal, lo que es extremadamente sutil y complejo ya que sólo en la cara de un humano normal intervienen hasta cuarenta y tres músculos.

Ya existe software de análisis de las llamadas micro expresiones faciales, que podríamos definir como parte del lenguaje no verbal -facial- de los humanos. Este software permite “predecir” algunos comportamientos no verbales del hombre, como la mentira, y por tanto, crear un modelo que ayude a una IA a mentir. ¿Divertido verdad? Estamos todavía muy lejos de crear un modelo informático de la comunicación no verbal, pero se han dado ya los primeros pasos. No queda tanto para poder mostrar un rostro indistinguible de uno real, un rostro capaz de mostrar picardía, engaño, tensión sexual y hasta rencor. Todo, sin decir una palabra. De aquí al test de Voight Kampff solo van un par años ;)

voight kampff

Una vez superado el escollo del lenguaje no verbal, artífice de la atracción sexual y emocional, mucho más allá de los melocotones y la mecánica neumática, nos deja abierto para explorar un enorme campo para los acompañantes sentimentales robóticos. Sin el efecto del valle inquietante, la tentación de encargar nuestro alma gemela por Amazon, está a la vuelta de la esquina.

Bienvenidos al futuro ;)

Apúntate a mi lista de correo

Te enviaré novedades y una recopilación de artículos semanal. No seré pesado y juro por mi madre que no le daré tu email a nadie ni te venderé descuentos en viajes a Marte.

¡Ya te tengo fichado! ¡Gracias!